Jessica Trosman presenta #SinNombreNiLey – Colección SS19
El verano palpita noches de calor, llenas de ansiedad. Es desafío y promesa, como también lo fue abrir una tienda de autor en el refundado espacio familiar frente a la cancha de Atrlanta, rodeado por talleres mecánicos, pero esa es otra historia. O no.


La temporada verano de JT evita títulos y lugares comunes, quita la red, suelta los brazos pero también abre un mundo de pura posibilidad.
Una marea sin leyes donde esas rosas que cultivaba tu papá se vuelven las flores de fuego de Kitano al contacto con los cuerpos. Inocentes confites sugus mutan en botones que gritan “comeme” con la voz de Alicia en el país. Canicas plasticas pisoteadas se tornan armaduras disco dancing y aquel librito para pintar con acuarelas encuentra su perfecta traducción en la geometría de pantalones desmesurados como relatos infantiles. Una mirada speed delata a pestañas que se abren para entrever géneros liberty porque para nosotros la libertad, aunque inquiete.


Los géneros se pegan al cuerpo, suben los ruedos, proponen siluetas alternativas. La moldería atraviesa edades y patrones: camperas y shorts resplandecientes, abrigos excesivos con recortes que intuyen pieles bronceadas, pantalones de exagerada geometría maridan con blusas anudadas y setentoso patchwork.

Las prendas de denim exhiben orgullosas costuras a al vez que revelan bolsillos maximizados, cinturas dibujadas y una comunión de distintos lavados.

Los trajes de baño irrumpen con toda la insolencia de la primera vez y debutan netos, simples, pícaros, exactos.


La máxima ironía de la ley del deseo es constatar que el deseo, como la creación, carecen de ley, en la exploración se construye el propio viaje. JT cumple cinco años de su nacimiento sin apellidos ni epígrafes.
Celebramos estas bodas de madera quemando todas las guitarras.

Dame el fuego de tu amor.